El Estado no tiene una existencia material, ya que es una abstracción (no es una realidad sensible, sino inteligible) que se sustenta en la necesidad de armonizar las relaciones humanas.
Es así que el Estado a través de una organización política asume el mantenimiento del orden social dentro del territorio sobre el cual es soberano. Sus valores se expresan en un conjunto de normas definidas que regulan el comportamiento y garantizan su seguridad. Luis Sánchez Agesta señala que el concepto ESTADO puede ser observado desde tres perspectivas:
a) Perspectiva Deontológica: Explica la noción de Estado en atención a los fines o metas de éste: libertad, bienestar común, seguridad, etc.
b) Perspectiva Sociológica: Explica la noción del Estado en atención a las propiedades y cualidades propias del tipo de poder que goza y ejerce el Estado.
c) Perspectiva jurídica: Explica la noción Estado en atención a la función normativa que emana.
… De la fusión y complementariedad de estas tres, surgen las connotaciones y propiedades que dan sentido a la noción de Estado.
El Estado es una sociedad política, autónoma y organizada que ejerce un poder soberano desde una titularidad abstracta y permanente, la cual establece un orden jurídico para cumplir la realización de los fines comunes.
* Es política porque opera sobre un núcleo humano en donde el comportamiento coexistencial se proyecta por la influencia del poder social.
* Es organizada en la medida que cuenta con un conjunto de instituciones, normas, métodos y planes destinados a asegurar la aplicación de una acción política.
* Es autónoma por no ser dependiente, sujeta ni tutelada por ninguna otra colectividad homóloga (otro Estado).
Jorge Sarmiento García expone:
“La sociedad política nace de los hombres, vive por los hombres y para los hombres, pero es algo distinto a ellos, no es solamente una cohesión de personas individuales sino una realidad nueva, una comunidad de hombres dominada por la idea de un fin supremo que es la suma de su unión.”
Se entiende entonces que el Estado se trata de una realidad accidental, que surge de la inherente inclinación del hombre hacia la unión por objetivos con sus semejantes. El Estado no se constituye a partir de lo real, sino de un concepto, ya que su peculiar “existencia” (inteligible) radica específicamente en el espíritu del pueblo que lo conforma.
Su manifestación material se expone en un conjunto independiente de instituciones de carácter político-jurídico que conforman el aparato en que se condensa el poder.
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